La cantidad de dinero que se puede ganar como fruto del trabajo y la elección de la carrera que se desea estudiar tienen, aparentemente, una estrecha relación; al menos así lo piensan los postulantes.
En muchos casos las personas que quieren postular son influenciadas o mejor dicho manipuladas por su entorno (padres, parientes, amigos, medios publicitarios, etc.). En tal contexto, hay algunas carreras que están más de moda que otras.
Las menos populares son las que generalmente generan preguntas como: “¿y por qué, ah?”, “y… ¿dónde vas a trabajar?”, o peor aún, “y después vas a estudiar algo en serio, ¿no?”.
Son pocos los chicos que superan la presión social y el bombardeo publicitario para encaminarse en una loca, pero emocionante carrera que realmente les gusta.
Volviendo al tema del dinero, lamento informarles que no hay una relación directa con la carrera que se escoge. Si bien hay especialidades que tienen mayor demanda en el mercado laboral (es decir, es más fácil conseguir “chamba”), eso no es garantía de que te vuelvas millonario.
Al momento de decidir, deberías dejar de lado la variable “dinero” y concentrarte en tus talentos, descubrir para qué eres bueno, qué te gusta hacer, qué te motiva y en función de ello elegir la carrera que se alinea con tus talentos.
El dinero es importante, pero es una consecuencia y no un fin. En la medida en que menos pienses en él, más feliz serás.
Suerte en tu decisión.
Javier García - Blásquez
Javier García - Blásquez
1 comentarios:
muy buen artículo Javier!!! Se lo acabo de mandar a mi hijo!!!
Saludos!!
Marisol Oebegoso
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