07/06/2010

¡¡¡Gooooool!!!

En estos días quién no habla de fútbol está en “otra”. Sobre todo a puertas de comenzar un evento tan importante como la copa del mundo. Hay posturas positivas y negativas, pues el fútbol también tiene sus detractores. La pasión (a favor y en contra) ha llegado a niveles tan interesantes que el marketing, haciendo uso de su alta creatividad, aprovecha la coyuntura del momento y usa la histeria colectiva a su conveniencia. Las formas pueden ser tan originales como la de las empresas que venden ropa femenina, que están usando esta mega movida para alzar su grito de “libertad”, aprovechar la locura del momento y que “los chicos” están distraídos, para hacer las compras soñadas sin ninguna restricción. Por otro lado, las bebidas hacen lo suyo en la competencia de ventas, pero hay una en especial que ha usado el lema de “LA FELICIDAD” como bandera de su campaña. En todas sus propagandas pone diferentes ejemplos de la manera como la gente es más feliz; y en efecto, la felicidad es un componente vital para el ser humano. David Fischman, en su libro “La alta rentabilidad de la felicidad” recopila un sin número de estudios en donde evidencia que si bien buena parte de la felicidad es un regalo de la vida, otra buena parte depende única y exclusivamente de uno.
En tal contexto, uno puede decidir ser feliz y abordar los problemas que se presenten día a día como una oportunidad para crecer como persona. De igual modo, la adolescencia puede ser vivida como un ring de box teniendo como oponente a Kina Malpartida o como la mejor aventura jamás soñada compartiendo la vida con la gente más querida. Tú decides, suerte con tu opción.
Javier García - Blásquez López